lunes, 9 de mayo de 2016

EL AUTÉNTICO "REGRESO AL FUTURO"



El pasado 15 de noviembre, este mismo periódico en el que escribo, publicaba en su dominical un reportaje con el inquietante título “En los ojos de la Muerte”, que relataba el caso de cuatro gallegos que habían superado el coma o la muerte clínica.
Sin duda, resultaban más llamativas las confesiones de dos de los “renacidos”, que con sus experiencias cercanas a la muerte -(ECM)- habían sentido la expansión de su consciencia y un viaje hacia un mundo espiritual liberador que, con posterioridad, explicaba con detalle José Miguel Gaona, conocido Doctor en Medicina y especialista en Psiquiatría Forense, habitual de la pequeña pantalla, en una exhaustiva entrevista.
Sin embargo lo que más me impactó fue la historia de Miguel Parrondo, que estuvo quince años en coma, de 1987 a 2002, y su despertar resultó ser como un sueño de unas horas sin más recuerdo. Se durmió con una Alemania dividida por el muro de Berlín y cuando abrió los ojos las dos partes eran ya una sola nación.
Me imaginé enseguida cómo sería el nuevo nacimiento de una persona, por cuya vida han pasado quince años, pero con la percepción de unas horas.
Lo primero que me planteé fue el choque emocional que supondría tan largo sueño. Por un momento me puse yo misma delante de un espejo, tratando de recordar cada uno de mis rasgos. Una vez memorizada mi fisonomía, cerré los ojos contando lentamente hasta quince como si por cada número me fuese avejentando. Despegué temerosamente mi mirada y pude contemplar una imagen más o menos envejecida, proyectada por mi cerebro frente a mí. Nada fácil, desde luego. Que la vida –o la muerte- te robe quince años de juventud tiene que ser descorazonador. ¿Cómo habituarse a nuestro nuevo físico? ¿A un nuevo entorno social y tecnológico? ¿A la desaparición de un mundo conocido?
En segundo lugar, otro aspecto del choque emocional al que se enfrenta “el dos veces nacido” es el de su entorno más íntimo. No sólo él y el mundo que conocía ha cambiado, sino también las personas de su círculo. Y puede que, incluso, algunos ya hayan muerto.
En tercer lugar dos choques que van de la mano; el tecnológico con su correspondiente reacción en el ánimo del “recién nacido”. Sólo con abrir una ventana se ve hasta qué punto el mundo se ha transformado. Nuestro protagonista dice literalmente: “Me dormí con las pesetas y desperté con los euros”. Y se preguntaba qué hacían las personas hablando solas por la calle. Nuevo desconcierto: el teléfono móvil. Serían innumerables los avances tecnológicos, desde la aparición de televisiones planas hasta la irrupción de internet en la vida cotidiana de la ciudadanía, como ejemplo de uno de los avances más rápidos en convertirse en la herramienta más completa y consolidada en la sociedad. El tiempo mengua en las comunicaciones y todo, absolutamente todo está en la red.
Creo que, haciendo balance, para volver a tener una segunda oportunidad, un segundo nacimiento es necesario estar bien rodeado y contar con un experto, porque no sería 
extraño que el superviviente a la muerte, no pudiera sobrevivir en la vida.

lunes, 29 de diciembre de 2014

COUCEIRO-BUENO Y "EUROPA ANTE SÍ MISMA"

EUROPA ANTE SÍ MISMA
(J.C. COUCEIRO-BUENO, Biblioteca Nueva, 2010).

Breve reseña escrita por Lucía de Fraga el 29 de marzo de 2010

Tratando de descubrir cuál es esa doncella fenicia que Zeus raptó transformado en toro, suena a lo lejos, más allá de mi ventana, unos veros alemanes que dicen “O Freunde, nicht diese Töne” y mi cuerpo se estremece al volver a escuchar el Himno a la Alegría, que se dispersa y crece en cuellos y voces. ¡Corre, corre!, Bella Europa, no seas cautiva del dios lascivo.

Todo permanece en calma ahora. La otra Europa, peina sus cabellos y se desnuda ante el gran espejo del mundo, contemplando su cuerpo cuajada de pueblos y naciones en un devenir de razas y religiones, porque Europa es ajena a sí misma; quitémosle la venda de los ojos y que su cuerpo hable con su cuerpo, que se descubra a sí misma en un monólogo interno y recuerde el pasado. Ha de mirarse a sí misma para poder verse en el “otro” del que se nutre o si no, el desnudo delante del gran espejo del mundo sólo descubrirá su amarga calavera y, entre “un ser y no ser”, será suyo y no del pobre Yorik el cráneo que sustente, acuciada por el péndulo del vil metal del capitalismo que se cierne sobre su cabeza como una guillotina presta a soltar la cuerda.

La mirada en el “otro”, la aceptación como propia de la radical diferencia y la influencia oriental son el antídoto contra la disolución de una Europa madre de la Filosofía. Hermana, esposa y amante, en su papel de madre guarda el gran legado sin el cual estaríamos ante su ocaso. Europa ha de ratificar las cualidades que la determinan frente a su propia existencia. La mirada del “otro” no es impasible, sino que interactúa con los ojos de nuestro continente y, desde la distancia, le hacen tomar autocrítica.

Poetas, músicos, escultores, pintores, arquitectos que se alcen de sus ennegrecidas tumbas y entonen el verso de la novena de Beethoven “O Freunde, nicht diese Töne”. Como el sordo maestro triunfó en su estreno y vibró el teatro en su día, que la voz de la Bella Europa ahuyente al lascivo toro plutócrata e inhóspito.

Lucía de Fraga

miércoles, 23 de abril de 2014

¿QUIÉN DIJO MIEDO?: YO

Día Internacional del Libro. Aniversario de la muerte de Cervantes y Shakespeare. Sant Jordi en Catalunya... Y aquí la que les escribe como siempre con los párpados entornados, pero también con cierto movimiento de tripas, vísceras y órganos alterados.
Llueve a raudales y a las seis de la tarde estaré en la caseta de la Librería Arenas de A Coruña firmando ejemplares de "Las esferas celestes".
Siento un inquietante Pom-pom-pom-pón que no es "La Libertad llamando a la Puerta" de la Quinta Sinfonía de Beethoven, sino mi propio corazón que, a fuerza de huir de la parafernalia de los convencionalismos sociales, se ha vuelto un ermitaño. Sin embrago, nada tiene que ver con aquel "Beatus Ille" que huye del mundanal ruido y encuentra reposo en su retiro.
No, no. Definitivamente hoy estoy de todo menos brillante, pero ¿acaso puedo luchar contra los elementos? Supongo que algún vitalista ingenuo -y por qué no decir un poco cretino- de ésos que nos hablan de las bondades de la vida, cuando estamos más que jodidos -y ya no nos responde ni la voluntad ni las pulsiones más básicas-, me diría que sí, que luche contra los elementos. De todos modos, ¿cuáles son esos elementos? Si descarto la lluvia, mi propia ineptitud social -que tan bien disimulo bajo capas de rimmel y "rouge"- y el "Yo soy yo y mis circunstancias" orteguiano... ¿Qué queda? Pues mi propio miedo: "Todos te temen, aunque tú te temas mucho más" ("Nunca Supe bailar" de Las esferas celestes de esa tal Lucía de Fraga). Aquí tengo que hacer una importante puntualización, porque no es lo mismo un vitalista ingenuo e inconscientemente cretinoide que cree que vive en el Paraíso donde cae maná del cielo que una persona realista que sabe centrar a uno cuando pierde el Norte, el Sur, el Este y el Oeste y nos pone las gafas adecuadas para que veamos las cosas en su justa medida. Y ¿que a qué viene todo esto con respecto al Día Internacional del Libro? Pues, simplemente, Señores y Señoras, que una se siente diminuta cuando tiene que salir a escena.
Pero ya no se trata de eventos sociales, acontecimientos de figuración, sino de las cosas más absurdas y cotidianas como ir a un gimnasio, tomar un café con alguien o entrar en una boutique con la marca XXXL grabada a fuego en la cabeza.
¿Miedo? Sí. Aunque ahora que lo pienso, ¿no será miedo al miedo? Eso es toda una sobredosis de angustia y mi hemisferio cerebral izquierdo, que se cabrea mucho con su homónimo opuesto, está pegando gritos, porque se resiste a tener que soportar una carga de histerismo que ni siquiera existe.
El hemisferio cerebral derecho, tan cobarde, pacato, mezquino y apocado, se rinde ante la racionalización de las emociones y los sentimientos que hace la izquierda y que pone en marcha la militancia activa contra la dictadura del miedo derechón para echarse a la calle y preguntarse: "¿Quién dijo miedo?". Yo, porque sólo conjurándolo, desaparece por completo.
"V" de Venganza (que te jodan lado derecho) y VICTORIA (¡Viva, Hemisferio Izquierdo!).

L. de Fraga.


martes, 23 de julio de 2013

QUÉ COMPLICADA ES LA VIDA

Sí, la vida es complicada -creo que eso no es ninguna novedad-, pero no menos cierto es lo mucho que la complicamos nosotros.
Como siempre, para no dejar mi línea onírica, escribo con los ojos casi cerrados, porque he dormido poco y mal... Algo debe de haber de magnestismo mesmeriano para que, cada vez que me centro en una serie de líneas, me encuentre absolutamente entre el sueño y la vigilia. Efectivamente, como rige el adagio latino "Excusatio non petita, acusatio manifesta", pero no se trata de captar vuestra benevolencia, sino de dejar constancia  de que soy plenamente consciente de mi incoherencia verbal y que no tengo intención de escribir un discurso coherente y cohesionado, cuando la vida es todo lo contrario.
Vivimos tiempos convulsos. Nos encontramos en una situación de lógico y manifiesto desamparo, burlados por una clase política que por mucho que quieran algunos fachas defender su legitimidad en virtud del sacrosanto nombre de las urnas y de la Democracia, no hace más que reírse de nuestro sistema -por el que muchos de nuestros padres lucharon por conquistar en la clandestinidad con todas las consecuencias- y de las libertades conquistadas por el pueblo.
¿Hasta qué punto es "legítimo" un gobierno que llega al poder y engaña, miente, incumple su programa electoral y nos pone un yugo de recortes hasta lo más básico que nos corresponde?
Señores de la derecha, ustedes mismos se han deslegitimado y han traicionado a sus votantes negándoles el pan y la sal a una sociedad que pasa HAMBRE.
Sólo en Galicia un 80% de la población subsiste gracias a ayudas de familiares y amigos, porque ya no entra ni un euro en sus casas. Esto me hace recordar cada día que despierto lo mismo; que doy gracias no por lo que tengo, sino por lo que todavía no me han quitado... Este pensamiento me revuelve, porque, si reparamos bien en su sentido profundo, no es más que un acto de conformismo y sumisión ante los dirigentes que quieren embrutecernos negándonos la Educación Pública, dado que es más fácil dominar a los ignorantes. Pero no; me rebelo contra el Cielo y la Tierra y conmigo misma, porque si hay algo que NADIE, NADIE NOS PUEDE QUITAR ES LA PALABRA.
Sí, la vida es complicada y el ser humano la complica más, porque tiene pasiones y afectos. Pero este mismo mecanismo de complicación es el que nos permite levantar la Voz y la Mano.
Hace unos días fui a ver la película sobre Hanna Arendt después de leer un artículo de Ana María Moix sobre la filósofa berlinesa. La famosa teoría de Arendt sobre "La banalidad del mal" -referida en su momento al enjuiciado nazi Eichmann- está absolutamente vigente hoy por hoy.
Reparemos en la conducta y las declaraciones que manifiestan presidente -mejor dicho, el Gran Ausente-, la viceprsidenta y los ministros... Son absolutamente mediocres; he aquí que el Ser Humano cuando pierde conciencia de tal y, por lo tanto, deja de pensar por sí mismo, inflige el daño sin ningún tipo de pudor, simplemente, porque ya lo ha perdido por completo.
¿Cómo se puede dormir con la carga de los suicidios de los desahuciados, del fallecimiento de los desatendidos por la Sanidad Pública y con la evidencia de millones de tragedias familiares?
Supongo que un ser que no piensa tampoco puede sentir, porque para sentir primero hay que pensar.
Yo prefiero complicarme la vida y seguir aquello que me dicta el corazón y la conciencia.